Sobre este episodio
Desde que el burro Perico regresó a su entorno natural, hace solo unas horas, no ha dejado de recibir abrazos y besos de niños y niñas que ya extrañaban a un viejo amigo, imortalizado en el acero y corazón de todos los villaclareños que conocen su leyenda. Por Oscar Salabarria