Es 13 de agosto y Cuba recuerda aquella madrugada de 1926, en Birán, cuando la Patria parió a un Gigante. Es que Fidel Castro no solo fue el líder de una Revolución que aprendió a resistir cualquier adversidad; sino que también fue maestro de su pueblo, y al mismo tiempo, su discípulo más extraordinario. Por Angélica Paredes López